Si estás mirando esto, es porque quizá sientes que quieres mejorar algún aspecto de tu vida. Incluso puede que no sepas aún cual, pero que sí necesitas cambiar algo. ¡ Genial! Ese es el primer paso, tomar conciencia de que algo puedes gestionarlo de otro modo más efectivo.

Cuando uno quiere ir de viaje, normalmente se acerca a una agencia de viajes para que le ayude a realizar el viaje. Quién viaja, es el cliente, no la agencia. Ésta, le facilita “herramientas” con las que poder realizar dicho viaje.

En ocasiones, nos acercamos a una agencia sin saber bien, dónde queremos ir. Allí nos ayudan a “descubrir” el destino que más nos encaja, en función de cada persona. No te obligan a ir a ningún destino.  En otras ocasiones, el cliente sabe muy bien, a donde quiere ir, y solo necesita que la agencia, le facilite el camino que éste realizará. Para esto, es necesario, saber de “donde” se parte y a “donde” se quiere llegar.

El coaching es muy similar a esta metáfora,  normalmente todas las personas en algún momento de nuestras vidas (o en casi todos) necesitamos dar enfoque a algún propósito, sacar a delante un proyecto tanto personal como laboral:

  • mejorar nuestra autoestima (fundamental para lograr cualquier objetivo).
  • mejorar nuestra manera de gestionar un cambio.
  • gestionar mejor el trato con los demás o con una determinada persona.
  • aprender a comunicar nuestros pensamientos a los demás, de manera eficaz.
  • Mejorar nuestra capacidad de hablar en público.
  • Conseguir gestionar mejor nuestras emociones (y por lo tanto armonizar nuestro día a día)
  • Liberarnos de la carga emocional del estrés

La mayoría de las enfermedades se originan por una mala gestión emocional.

¿Has decidido donde quieres «ir de viaje»? ¡Ponte en contacto conmigo y trabajamos!