El Coaching es una metodología que nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos, potenciando los puntos fuertes de cada persona, definiendo el foco, trazando un plan de acción y llevando un seguimiento.

Mediante un proceso de Coaching se llega a aflorar el potencial de una persona, de forma que consiga tener una actitud y metodología, que le facilite conseguir sus objetivos.
Mediante el coaching un profesional asesora y aporta recursos al coachee (cliente) para ayudarle a pensar y actuar con eficacia, así, de este modo pueda mejorar en diversos ámbitos de su vida personal y profesional.

Un objetivo puede ser: gestionar eficientemente nuestras emociones, cambiar de trabajo, sacar a delante un proyecto, mejorar nuestra forma de comunicarnos con los demás, liderazgo consciente, gestionar mejor nuestro tiempo o a nuestro equipo, hacer una presentación en público…

¿Cómo se desarrolla una sesión de coaching?

Me reúno con el coachee (cliente) bien presencial, o bien por Skype y durante aproximadamente algo más de una hora, mantenemos una conversación en la que este último reflexiona en voz alta sobre su situación y manifiesta sus propósitos.
Siempre en un ambiente de respeto y confidencialidad. Voy formulando preguntas y reconduciendo para que el cliente encuentre las respuestas que le permitan aclarar sus ideas. Establecemos un plan de acción y hacemos un seguimiento, hasta conseguir el objetivo.
En general, las sesiones tienen lugar cada 10/15 días y el proceso completo desde que tiene lugar la primera sesión de coaching hasta que se llega a la meta puede extenderse varios meses. Con una media de 6/8 sesiones.

En ese tiempo se atraviesan diferentes fases:
• Identificar el problema
• Tomar conciencia de él
• Establecer una hoja de ruta, un plan de acción
• llevarla a cabo
• Seguimiento